Corazonistas en su misión en La Guajira

Hemos terminado nuestra misión y llegamos a nuestra realidad con la satisfacción del deber cumplido. Volvemos a casa con el corazón dividido ya que dejamos la mitad de éste en La Guajira, con los niños que recibían ilusionados un juguete y una pinta nueva para ponerse, con las familias que recibían con ilusión un mercado, con Doña Remedios y su hospitalidad, quien nos hizo sentir cómo en casa y con los cientos de sueños de los Wayuú. Volvemos enamorados de esta cultura que nos dejos miles de enseñanzas y un deseo por no quedarnos solo con el trabajo realizado en esta misión. Somos consientes que aún falta mucho trabajo para construir un mejor país con mejores oportunidades para todos y es por eso que queremos ser los lideres que trabajen por la Colombia que todos soñamos.

Gracias familias Corazonistas por permitirnos hacer de este sueño una realidad, tenemos que seguir trabajando unidos para que nuestras palabras se conviertan en acciones que beneficien a quienes más lo necesitan.